“Los mejores secretos de belleza para ti”

Escrito el 24. Dec, 2008 por en Maquillaje, Piel

Suavizar codos y pies.

Masajea ambas zonas con aceite de oliva y, a continuación, frótalas enérgicamente con una piedra pómez.

Para pieles sensibles.

Si tu piel es muy sensible y está deshidratada puedes mezclar en la mano el fond de teint con tu crema hidratante habitual. Así, el resultado no será agresivo para tu cutis.

Cuando depilarse.
Si quieres que te resulte menos doloroso y te dure más, lo mejor es hacerlo al día siguiente de acabar la mestruación. No te depiles nunca los días anteriores porque los pelos crecen más deprisa, ni lo hagas tampoco durante la mestruación porque la piel está más sensible y resultará más doloroso.

Hielo trás la depilación.
Para evitar que la piel se te irrite y conseguir que el poro se cierre rrápidamente, después de depilarte las axilas con cera, aplícate unos cubitos de hielo en toda la zona.

Hidratar después de depilar.
Una piel sensible necesita una crema después de la depilación, pues estará bastante irritada. Si tu crema habitual se terminó, puedes aplicarte agua de rosas, que si bien se utiliza normalmente como tónico facial, también dejará tu piel muy suave.

Evitar la piel de gallina.
Suele aparecer en la parte externa de pantorrillas, muslos y zona anterior de los brazos. Para eliminarla frótate con un guante de crin diariamente o con una piedra pómez y aplícate después una crema suavizante.

Piernas lisas.

Para conseguir unas piernas lisas y saludables nada mejor que recurrir a la miel. Extiéndela bien en una capa fina por las piernas. Déjala actuar durante media hora y acláralas luego con agua tibia.

Espalda sin impurezas.
Para eliminar los barrillos y las impurezas de la espalda, mezcla sal común con leche hasta conseguir una pasta y aplícatela sobre esta zona. Espera a que se seque y date una buena ducha con agua templada. La piel te quedará lisa y suave.

Crema hidratante.

Tus manos quedarán mucho más suaves con este preparado: cuece una patata y, cuando se haya enfriado, aplástala, añádele dos cucharadas de leche fría y otras dos de miel, haz una pasta homogénea y aplícatela sobre ambas manos. Déjala reposar unos quince minutos y, luego, retírala con agua.

Ilumina tu rostro.
Para conseguir que tu piel parezca más luminosa, toma todos los días, en ayunas, un vaso de agua templada acompañada del zumo de medio limón.

Nariz sin puntos negros.

Una nariz salpicada de puntos negros, por muy proporcionada que esté, pierde todo su atractivo. Para librarte de ellos parte un tomate por la mitad y frótalo sobre la zona de impurezas. Déjalo reposar durante quince minutos y, luego, aclárate con agua tibia.

Puntos negros.

Si sufres los antiestéticos puntos negros, elimínalos aplicándote una loción prepara con medio limón y una cucharadita de azúcar. Frótate con esta mezcla y luego retírala con abundante agua templada.

Azúcar para las manos.

Mezcla un poco de tu crema habitual de manos con una cucharadita de azúcar y masajéalas con esta mezcla hasta que el azúcar esté prácticamente disuelto. Luego, lava tus manos con agua tibia, sécalas muy bien y aplícate otra vez la crema normalmente. Arrastrará las células muertas y, además, facilitará la circulación sanguínea.

Acne juvenil.

Efectúa frecuentes lavados con agua de limón.
Sustituto de la leche limpiadora.
Si no tienes a mano leche limpiadora, bate muy bien una clara de huevo y extiéndela sobre tu cutis sin dejarla reposar. Si quieres que resulte más refrescante, añádele un chorrito de zumo de limón. Retírala pasados unos veinte minutos con abundante agua tibia.

Vegetales para cutis radiante.

Si tienes el cutis macilento y opaco prueba esta receta: hierve durante cinco minutos tres cebollas, un apio y tres endibias. Déjalo reposar y bebe tres vasos de agua de cocción por día. Los minerales que contiene este preparado te ayudarán a eliminar las toxinas y se traducirán en una piel más luminosa.

Pera para hidratar.

Si trituras la pulpa de una pera y te la aplicas sobre el rostro durante unos minutos, resultará una excelente hidratante para la piel, además conseguirás atenuar las desagradables y antiestéticas arrugas del rostro.

Atenuar las ojeras.

Para evitar las bolsas y las ojeras prepara la siguiente mascarilla: cuece una manzana en leche, aplástala y has una pasta. Enfríala y luego aplícatela sobre los ojos.

Mascarilla antiarrugas.

Mezcla la pulpa de una naranja con aceite de germen de trigo y aplícatelo sobre el rostro con suavidad. Esta mascarilla natural retrasa la aparición de arrugas y mejora los problemas de eccemas.

Mascarilla más eficaz.

Si te vas a aplicar una mascarilla aprovecha a hacerlo cuando te vayas a meter al baño, ya que el vapor que emana el agua caliente abre los poros y facilita su penetración.

Mascarilla limpiadora.

Es adecuada para todo tipo de pieles, pero está especialmente recomendada para pieles algo cansadas: mezcla en una taza tres cucharadas soperas de sal fina con una cucharada de aceite de oliva. Aplícatela en el rostro, de abajo hacia arriba, y deja que actúe cinco minutos. Luego enjúagate muy bien la cara con mucha agua tibia.

Colorete perfecto.
Si utilizas colorete en polvo, aplícalo con una brocha gruesa en forma de lágrima, con la parte más fina en las sienes y la parte más ancha en los pómulos. Si eliges crema, ponla un rato en la nevera y difumínala con las yemas de los dedos en pequeños golpecitos ascendentes, que harán que se funda y se adhiera perfectamente a la piel. Si tienes la piel seca decídete por la crema.

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